VESPINO GL

A mediados de los años 60, el SEAT 600 se había convertido en el sueño de muchos españoles, y las ventas de Motovespa comenzaron a caer. La empresa tenía dificultades para posicionarse en el mercado de las motos de ocio, y además, una nueva ley exigía que los ciclomotores (exentos de matrícula y seguro) tuvieran pedales. La Vespa 50 triunfaba en buena parte de Europa, pero en España no era una opción viable. La solución llegó con el Vespino, un ciclomotor diseñado y fabricado íntegramente en España bajo la dirección del ingeniero Vicente Carranza.

Su motor, integrado en un solo bloque que hacía de basculante, incorporaba una transmisión por variador automático, un diseño innovador que sentó las bases de los scooters modernos. Rápidamente, el Vespino se ganó el corazón de los jóvenes, que lo veían como una forma asequible de mejorar su movilidad. Para mediados de los años 70, su éxito era imparable, y entre sus distintos modelos destacó el más icónico de todos: el Vespino GL.

El GL fue el modelo que inició la exportación de la familia Vespino. Se distinguía por su asiento doble, su característico faro cuadrado carenado y su elegante acabado en rojo metalizado. Sin duda, este modelo se convirtió en el Vespino más emblemático. Con sucesivos rediseños y mejoras, la historia del Vespino continuó hasta bien entrado el siglo XXI.

By the mid-1960s, the SEAT 600 had become the dream vehicle for many Spaniards, and Motovespa’s sales began to decline. The company struggled to enter the leisure motorcycle market, and a new law required mopeds (which didn’t need registration or insurance) to have pedals. While the Vespa 50 was a success across much of Europe, it wasn’t a viable option in Spain. The solution came in the form of the Vespino, a moped designed and entirely manufactured in Spain under the direction of engineer Vicente Carranza.

Its engine, built into a single block that also functioned as a swingarm, featured an automatic variator transmission—an innovative design that would set the standard for modern scooters. The Vespino quickly won the hearts of young riders who saw it as an affordable way to improve their mobility. By the mid-1970s, it had become a huge success, and among its various models, the most iconic was the Vespino GL.

The GL was the first Vespino model to be exported. It stood out with its dual seat, distinctive square fairing headlamp, and stylish metallic red finish. Without a doubt, it became the most emblematic Vespino. With ongoing redesigns and improvements, the Vespino’s story continued well into the 21st century.