A finales de la década de 1950, el éxito comercial de Vespa en España ya era incuestionable. Fabricada bajo licencia por MotoVespa en Madrid, la Vespa 125 N fue una de las versiones más difundidas, y también una de las primeras en adaptarse para el uso con sidecar de manera regular.
El modelo 125 N montaba un motor monocilíndrico de dos tiempos y 124 cc, que entregaba 5,5 CV a 5.000 rpm y permitía alcanzar los 80 km/h sin sidecar. En su configuración estándar, ofrecía la típica estructura cerrada de Vespa con chasis autoportante, ruedas de 8 pulgadas y cambio de marchas en el puño izquierdo.
La incorporación del sidecar —generalmente fabricado por proveedores externos como Rionegro, Orbea o incluso talleres locales— permitía transportar cómodamente a un segundo pasajero o llevar pequeñas cargas. El sidecar se acoplaba al costado derecho mediante soportes reforzados, y contaba con suspensión propia, asiento individual y, en algunos casos, freno independiente.
Este conjunto fue especialmente apreciado por familias con hijos pequeños, comerciantes, y también por organismos oficiales, como la Guardia Civil o Correos, que lo utilizaron en entornos rurales y urbanos. La facilidad de uso de la Vespa, su mantenimiento sencillo y su agilidad se mantenían incluso con el peso añadido del sidecar, aunque con algo menos de aceleración y una ligera pérdida de velocidad punta.
Hoy, la Vespa con sidecar es un símbolo icónico del diseño y de la cultura motera popular de posguerra.
Ficha técnica:
Motor: monocilíndrico, 2 tiempos
Cilindrada: 124 cc
Potencia: 5,5 CV a 5.000 rpm
Caja de cambios: 3 velocidades
Velocidad máxima (sin sidecar): 80 km/h
Producción: 1956–1961
Precio: 17.800 ptas + sidecar (aprox. 4.800 € actuales)

By the late 1950s, Vespa had become a commercial triumph in Spain. Produced under licence by MotoVespa in Madrid, the Vespa 125 N was one of the most widespread versions—and also among the first regularly adapted for use with a sidecar.
The 125 N model featured a 124 cc, air-cooled, two-stroke single-cylinder engine producing 5.5 hp at 5,000 rpm and capable of reaching 80 km/h in solo configuration. It had the classic Vespa enclosed-body design, self-supporting frame, 8-inch wheels, and a handlebar-mounted 3-speed gearbox.
The addition of the sidecar—typically built by Spanish firms such as Rionegro, Orbea, or even custom workshops—allowed for the transport of a second passenger or light cargo. The unit was mounted to the scooter’s right side with reinforced brackets and usually included its own suspension system, individual seating, and sometimes even an independent brake.
This setup became popular with families with young children, shopkeepers, and even public services such as the Guardia Civil and Spanish Post, who used it extensively in both rural and urban settings. The Vespa’s ease of use, reliability and agility largely remained intact even with the added weight, though with slightly reduced acceleration and top speed.
Today, the Vespa with sidecar stands as a nostalgic icon of post-war popular motoring and industrial design.
