La Rondine Sport 125 fue, sin lugar a dudas, una de las motocicletas más destacadas de su tiempo en el panorama competitivo español. Su carta de presentación no podía ser más contundente: durante sus cinco primeros años en activo, conquistó más de 125 carreras en la categoría de “Comerciales”, lo que la convirtió en una referencia indiscutible en la clase reservada a motos de serie.
Impulsada por un eficiente motor de origen italiano, el Buro Hetro, la Sport combinaba unas dimensiones compactas con una sorprendente entrega de potencia, lo que la hacía especialmente ágil en circuitos urbanos y competiciones de regularidad. Su ligereza, comportamiento noble y fiabilidad mecánica la convirtieron en una opción deseada tanto por pilotos aficionados como por equipos privados.
Uno de los pilotos oficiales, Ángel López, llegó a describirla con admiración: “se agarraba tanto que el neumático se derretía, y el motor parecía que volaba”. Una frase que, más allá de la metáfora, resume el entusiasmo que despertaba este modelo en quienes la pilotaban.
En 1956 recibió una actualización estética y mecánica, y se mantuvo en producción hasta 1962, año en que la marca cesó su actividad. Hoy, es considerada una joya del motociclismo español de postguerra.
Ficha técnica:
Motor: monocilíndrico, 2 tiempos
Cilindrada: 123 cc
Potencia: 7,2 CV a 7.000 rpm
Caja de cambios: 4 velocidades
Velocidad máxima: 100 km/h
Precio en 1956: 18.500 ptas (aproximadamente 4.800 € actuales)

The Rondine Sport 125 made a remarkable racing debut. In its first five years, it won over 125 races in the “Commercial” category. It stood out for its agility, reliability, and performance—often outperforming the Montesa Brío.
Its Italian-made Buro Hetro engine delivered surprising power. Lightweight and fast, its aerodynamic design turned heads. One racer famously said, “Even the fuel tank shook—its engine felt like it had wings!”
It was updated in 1956 and remained in production until Rondine ceased operations in 1962.
