ROA FOXTER 125

La ROA Foxter 125 fue el primer modelo producido por Industrias Motociclistas Derivadas, más conocidas como ROA, con sede en Madrid. Nacida en un momento en que el scooter empezaba a consolidarse como vehículo urbano popular, la Foxter se presentó como una opción nacional competitiva frente a las italianas Vespa y Lambretta.

Este primer modelo utilizaba un motor Hispano Villiers de 125 cc, monocilíndrico y de dos tiempos, refrigerado por aire, que entregaba 5 CV a 4.500 rpm y permitía alcanzar una velocidad máxima de 75 km/h. Contaba con una caja de cambios de 4 velocidades, y su estructura mantenía la estética clásica del scooter: chasis abierto, ruedas pequeñas y plataforma plana para los pies.

Uno de los elementos que más destacaban era su motor de fabricación nacional, basado en la conocida tecnología británica Villiers, que también montaban otras marcas españolas como Clúa, Gimson, Sanbe o Rieju. Esto aseguraba fiabilidad, disponibilidad de recambios y un mantenimiento sencillo, algo clave para los usuarios de la época.

La Foxter no era una máquina deportiva, pero su rendimiento estaba por encima de la media en scooters nacionales del momento. Por sus prestaciones equilibradas, fue muy utilizada tanto por particulares como por repartidores y pequeños comercios urbanos. Supuso también el inicio de la expansión de ROA, que más adelante lanzaría versiones de mayor cilindrada.

Ficha técnica:

Motor: monocilíndrico, 2 tiempos

Cilindrada: 125 cc

Potencia: 5 CV a 4.500 rpm

Caja de cambios: 4 velocidades

Velocidad máxima: 75 km/h

Precio: 19.500 ptas (aprox. 5.000 € actuales)

The ROA Foxter 125 was the very first model produced by Industrias Motociclistas Derivadas, better known as ROA, based in Madrid. Launched at a time when scooters were becoming a mainstream mode of urban transport, the Foxter positioned itself as a homegrown alternative to the dominant Italian brands Vespa and Lambretta.

This early model featured a 125 cc Hispano Villiers single-cylinder, air-cooled, two-stroke engine producing 5 hp at 4,500 rpm and capable of reaching a top speed of 75 km/h. It was paired with a 4-speed gearbox and embraced the classic scooter layout: open frame, small wheels, and a flat footboard.

One of its key selling points was its domestically produced engine, based on British Villiers technology—also used by other Spanish manufacturers like Clúa, Gimson, Sanbe and Rieju. This guaranteed reliability, easy maintenance and ready access to spare parts—major advantages for users at the time.

Though not a sports machine, the Foxter offered above-average performance for a Spanish scooter in the 1950s. Thanks to its balanced capabilities, it was widely used by private owners as well as by couriers and small urban businesses. It also marked the beginning of ROA’s growth, paving the way for future models with larger engine capacities.