A comienzos de los años 60, Montesa se propuso cubrir un nicho de mercado emergente: el de los scooters urbanos ligeros, pensados para usuarios que no necesitaban la potencia ni el tamaño de una motocicleta convencional. Así nació el Micro-Scooter, presentado en 1963 como una solución moderna, económica y práctica para la ciudad.
Estéticamente compacto, con un diseño monobloque que ocultaba toda la mecánica, este pequeño scooter montaba un motor monocilíndrico de dos tiempos y 49 cc, con una potencia de 2 CV a 5.000 rpm, que alcanzaba los 65 km/h. Llevaba cambio de 3 velocidades y ruedas pequeñas. Su aspecto moderno, casi futurista, lo alejaba del diseño clásico italiano y lo situaba como una apuesta original en el mercado español.
El Micro-Scooter se lanzó en un momento clave para Montesa: coincidía con la presentación de la Impala 175 y la apertura de su nueva fábrica en Esplugues de Llobregat. Con él, Montesa intentaba captar a un público juvenil y urbano, en competencia directa con ciclomotores como el Mobylette o el Torrot.
Sin embargo, a pesar de su lógica y su atractivo diseño, el modelo no tuvo éxito comercial. Su precio era más elevado que el de otros ciclomotores, y requería mayor mantenimiento. Además, al no poder ser conducido sin licencia (a diferencia de los ciclomotores de 49 cc con pedales), perdió parte del mercado juvenil.
Hoy, el Micro-Scooter es una rara avis de Montesa, buscada por su diseño y su singularidad como intento de adelantarse a su tiempo.
Ficha técnica:
Motor: monocilíndrico, 2 tiempos
Cilindrada: 49 cc
Potencia: 2 CV a 5.000 rpm
Caja de cambios: 3 velocidades
Velocidad máxima: 65 km/h
Producción: 1963–1971
Unidades fabricadas: aprox. 1.500
Precio en 1963: 11.500 ptas (aprox. 1.000 € actuales)

In the early 1960s, Montesa set out to fill an emerging niche in the market: that of lightweight urban scooters, designed for users who didn’t need the size or power of a conventional motorcycle. This idea gave rise to the Micro-Scooter, launched in 1963 as a modern, affordable, and practical urban mobility solution.
Compact in form and featuring a monocoque design that concealed all mechanical components, the scooter was fitted with a 49 cc two-stroke single-cylinder engine producing 2 hp at 5,000 rpm and capable of reaching a top speed of 65 km/h. It came with a 3-speed gearbox and small wheels. Its styling, almost futuristic, departed from traditional Italian looks and gave the Micro-Scooter a distinctive, modern appearance in the Spanish market.
The launch coincided with two major milestones for Montesa: the release of the Impala 175 and the opening of its new factory in Esplugues de Llobregat. With this model, Montesa hoped to appeal to a younger, urban clientele, going head-to-head with popular mopeds like the Mobylette or Torrot.
However, despite its logic and innovative design, the Micro-Scooter failed to find commercial success. Its price was higher than comparable mopeds, and it required more maintenance. Crucially, it also needed a licence to operate—unlike many 49 cc mopeds with pedals—limiting its appeal among younger riders.
Today, the Micro-Scooter is a rare and sought-after collector’s item, remembered for its bold attempt to anticipate a new kind of urban mobility.
