DERLAN MSK94 GAVIOTA

La firma Derlan, con sede en Zaragoza, fue una de las muchas pequeñas empresas que durante la década de 1950 intentaron abrirse paso en el emergente mercado del scooter español. Entre 1954 y 1957, construyó bajo licencia su propio modelo: el MSK-94 Gaviota, un scooter ligero, funcional y dirigido a un público urbano muy concreto.

Su diseño estaba claramente influido por los scooters italianos, aunque aportaba algunas soluciones propias. Su motor monocilíndrico de 50 cc —de inspiración Sachs— ofrecía 2,5 CV de potencia y se combinaba con una transmisión de 3 velocidades. Aunque modesto, el conjunto era eficaz para desplazamientos cortos y fue muy bien acogido por un tipo de usuario poco habitual hasta entonces en el motociclismo: las mujeres.

La estructura del chasis abierto, la posición de conducción cómoda y la facilidad para pasar la pierna de un lado a otro hacían de este vehículo una opción especialmente cómoda y accesible. Pronto fue adoptado también por religiosas, maestras, repartidoras y personas mayores, en un contexto social en el que la motorización femenina aún era incipiente.

Una anécdota popular ilustraba bien su utilidad: “Uno ya podía imaginar a un párroco rural con su sotana o a una señora que llegaba con la compra… gracias a su Derlan”. Una moto que, sin aspiraciones deportivas, cumplía a la perfección su propósito social.

Ficha técnica:

Motor: monocilíndrico, 2 tiempos

Cilindrada: 50 cc

Potencia: 2,5 CV

Caja de cambios: 3 velocidades

Velocidad máxima: 75 km/h

Leopoldo Milá, the brilliant engineer who had already made history with the Impala, was behind the design of this revolutionary motorcycle, the first ever to be exhibited at the Museum of Modern Art in New York (MOMA). Light and narrow, it featured an innovative one-piece fuel tank and seat unit and was the first motorcycle in history to incorporate folding footpegs—preventing breakage in falls or unintended stops when touching the ground.

From its very first year, the Cota 247 proved to be an unbeatable weapon in trials competitions, with Don Smith securing the European Championship. Its impact was so significant that it led to a remarkable anecdote: the bike that Pere Pi was supposed to use in the Scottish Six Days Trial was on display at the Barcelona Motor Show. When permission to remove it was denied, some Montesa team members disguised themselves as photographers, secretly wheeled the bike out, loaded it into a Seat 124, and drove away. Thanks to this daring move, the team, led by Don Smith and Pere Pi, went on to win the prestigious competition.